Un artículo que detalla la experiencia de un sonámbulo, que se publicará en la revista Sleep Medicine , muestra que podemos mandar mensajes incluso cuando parecemos estar profundamente dormidos.
Esta actividad interesa a los neurólogos que se especializan en la ciencia del sueño. Después de todo, desafía la noción de que el sonambulismo está confinado a actividades que involucran movimientos motores gruesos, con mínima actividad cognitiva. Hasta ahora, nos complacíamos en entender el sonambulismo como un fenómeno impersonal. Ya sea comer comida chatarra, reacomodar los muebles o incluso conducir un auto, el cuerpo realiza la acción, aparentemente por sí mismo, mientras la mente dormita, angelicalmente inconsciente.
La doctrina legal está basada en la misma noción. A los sonámbulos los absuelven de cargos criminales basándose en el concepto de "automatismo".
